INICIOSENÉN CONEJEROS

EL HOMBRE QUE AMA LOS NEGOCIOS

ejecucion

Senén Conejeros A.
Periodista

No debería ser Jefe de un Estado y una de las actividades de la vida que debería estarle prohibida es la política. Ni siquiera acercarse de lejos a ella. No ha sido así para el Presidente de Chile, Sebastián Piñera, porque según se supo hoy,  ahora puede bañarse en un pedazo de mar que está hoy en disputa entre chilenos y peruanos en la Corte de La Haya y del cual él, junto al Presidente del Perú, son sus dueños.

Dinero y política no se llevan. O no debieran “llevarse”. Sin embargo en Chile, algunos chilenos convencidos por algunos políticos, elegimos, demasiadas veces, a comerciantes para llevar las cosas públicas. Por ejemplo, en 2010, le entregaron la Presidencia de la República a Piñera, y ahora para 2017, los mismos intentan reelegirlo, pese a los negocios del Jefe del Estado con el Presidente peruano en un territorio que está en disputa por la soberanía que reclaman ambas naciones.

Nos olvidamos que quien tiene la enfermedad de “Tío Rico” es feliz “bañándose” en dinero y a quien le gustan los negocios, lo que ama es el dinero. El objetivo central de todo negocio es llegar a concretar la ganancia de una ventajosa transacción de dinero a cambio del artículo que venda, es decir, a cambio de aquello que el otro quiere y está dispuesto a pagar por ello.

Una empresa del Presidente Sebastián Piñera, y mientras se desarrolla un contencioso marítimo internacional por territorios en disputa con Perú, en la Corte Internacional de La Haya, compró nada menos que una empresa pesquera de la zona en litigio, en cuya sociedad figura el actual Presidente de Perú, Pedro Pablo Kuchinsky.

Nuestro actual Presidente, Sebastián Piñera, no es un “aparecido” en esto de los negocios. Antes de entrar en la política su paso por los grandes negocios lo tuvieron a las puertas del encierro forzado y en sus campaña a Senador, y a Presidente de la República, “gastó”, o en léxico comercial, “invirtió”, enormes cantidades de dinero cosechando gracias a su triunfo influencias en aquellas estructuras de comercio, de política y de la Justicia dispuestas a “mirar para el lado” frente a la corrupción.

Quien se hace llamar el “Presidente de todos los chilenos”, agregó una gota más que ya “rebalsa el vaso” de lo soportable por una mayoría de chilenos desencantados de la políticos. Mientras, en los últimos comicios, la ciudadanía rechazó a todos estos políticos con una abstención de casi el 70%.

Los dirigentes de la vieja escuela sediciosa y comerciante, y muy especialmente quienes dirigen la política actual, parecen tener sus días contados.

Los partidos políticos, así como algunas Instituciones (Iglesia, Partidos Políticos. Poder Legislativo, Poder judicial, etc) pueden estar, a poco andar, entre las más castigadas por los chilenos. Y, la Política y la Justicia serán forzadas a un cambio de proporciones y urgente, especialmente de actores para que el país no caiga en la desesperanza.

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