INICIOSENÉN CONEJEROS

Chile: Sobre Catón, los Catones y el futuro Marzo cuando se vaya Bachelet.

Por Senén Conejeros —
Periodista –

Entiendo que los periodistas, unos más otros menos, hemos malacostumbrado a nuestros lectores. Nos gusta sorprender con actuaciones incorrectas de las autoridades y denunciarlas “cuanto antes”. No obstante, he tratado de hacer un camino más largo. Y esto es parte de una cuestión personal: no está entre mis códigos del ejercicio del periodismo, maltratar a persona alguna si no se le da primero el beneficio de la duda y de la defensa.

Lo anterior porque algunos de quienes leyeron mi artículo anterior (“Un Catón se necesita al termino del gobierno de Bachelet”) parecen desesperarse por “nombres” frente a cada hecho que un periodista denuncie. “Hechos y no palabras” fue el eslogan de un candidato a Presidente en Chile que giró a este país a la derecha y volvió al poder como “cerebro entre las sombras” de la mano del dictador Augusto Pinochet.

Al inicio de mi carrera como Jefe de Prensa de la Radio Patagonia Chilena de Coyhaique, a comienzos de los 70s, pasando, entre otros medios, por la Dirección de la Radio Chilena de Santiago entre el 73 y el 77, mi trabajo en la Agencia Efe de Chile, y toda mi carrera profesional y gremial como Presidente durante 4 períodos del Colegio de Periodistas de Chile, hasta hoy, como representante del Colegio en el Consejo de Calificación Cinematográfica, mi actitud se ha ceñido estrictamente a esperar que a quien se le va a denunciar por alguna supuesta falta entienda que es mejor recibir al periodista y no esperar a que este curse la denuncia pública.

Las denuncias públicas hechas sin que el denunciante de oportunidad al denunciado de expresar sus explicaciones, transforma al periodismo en una especie de poder judicial, es decir, que aplica “la injusticia” de la justicia actual porque “o nada hace” o “lo que hace” no es aplicar justicia para reparar al más débil, sino únicamente, sensacionalismo para enriquecer más a los que lucran de los periodistas, de las noticias y del periodismo.

Las autoridades a las que he estado pidiendo audiencias para cotejar (antes que acusar) la exactitud de los antecedentes que en persona he recogido, no son las únicas que están en entredicho (ni tampoco las únicas de este ni de los anteriores gobiernos).

Entiendo que la labor del periodista es informar, es decir, contar lo que se supone las otras personas aún no saben. También, y sólo en cierto sentido, educar cuando ayuda a que su público entienda alguna cuestión del “contrato social” que no está lo suficientemente claro, y, por cierto, denunciar cuando alguien no ha actuado conforme a lo que la ley le obliga, especialmente en su calidad de autoridad.

Pese a lo anterior, para ser Catón no hay que ser periodista, hay que ser juez. Lo cual nos lleva a otra cuestión: los periodistas no somos jueces y nuestra labor, cuando están en juego actuaciones y honorabilidades ajenas, no es sólo la de denunciar (al final de la cadena), sino que, previamente advertir si lo que se va a denunciar corresponde a la verdad pura y dura. Y para eso, cuando una autoridad no le recibe…. Y sólo entonces, me parece a mi está en la obligación de llevar el tema al público, al juez o a quien lo estime conveniente.

Con un agregado, si se me permite, y porque de ello he sido víctima privilegiada: No es el Poder Judicial, sino los jueces. Algunos jueces, no todos, Ministros de Corte, incluso, que se rinden ante poderes subalternos de órdenes laicas, religiosas, económicas o políticas en perjuicios de “ciudadanos de a pié”. Soy también un ejemplo viviente de las lesiones producidas por triquiñuelas legales que han hecho morir a Universidades de instituciones que se dicen garantes de la moral ciudadana.

Y una última cuestión. Para el amigo que lo llama a escándalo que haya publicidad pagada en algunos artículos de este blog: no se preocupe, ni lo tome a escándalo, porque sale de mi jubilación. Lo pago cuando creo que algo mío, o de algunos de mis amigos que publican aquí, es de interés o me lo piden.

En esta sociedad, en pudiendo (como decíamos en el campo), todos deberíamos gastar un poco de nuestros propios bolsillos para poder disfrutar de Medios, por muy humildes que estos sean, especialmente si queremos que se conozca más verdad sobre lo que ocurre.

Un comentario en “Chile: Sobre Catón, los Catones y el futuro Marzo cuando se vaya Bachelet.

  1. Esta actitud fundada en una noble propuesta ética, de parte de Senen Conejeros, es el rol esperado, por una comunidad que desea informarse, tener elementos para elaborar sus propios juicios, mas que un periodismo con ribetes de farandula y dentro del ámbito del llamado periodismo amarillista, el cual es sin duda el alimento del morbo, para un publico lector de titulares y frases que pegan pero sin mayor contenido, me agrado la sinceridad del articulo.-

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