INICIOSENÉN CONEJEROS

Democristiana chilena víctima de sus contradicciones económicas, políticas y de alianzas internacionales.

Senén Conejeros
Periodista

La crisis de la Democracia Cristiana chilena, hoy con menos de un 6 % de la votación en la primaria de las presidenciales, parece tener mucho que ver con las alianzas internacionales del PDC chileno, especialmente una: la de sus homónimos alemanes que para seguir apoyándolos, especialmente en materia de finanzas, exigen un partido local sin alianzas con bloque alguno en el que haya comunistas.

El representante de la Fundación Konrad Adenauer en Chile, Holger Haibach, dijo hoy en Santiago que: “si nos diéramos cuenta que programáticamente no estamos en una línea (con la DC chilena), podríamos decidir dar por terminada la relación con nuestros socios”.

La amenaza de los democristianos alemanes a los chilenos es evidente. En Chile hay una manera de graficar cuando lo que se impone es el dinero por sobre lo demás: “el que coloca el dinero, pone la música”. En otras palabras el que pone el financiamiento de un político, impone la forma en que el político se debe desempeñar. Es, aún, más simple: “el que tiene el dinero para contratar la orquesta, impone la música que deben bailar los otros”.

Y parece que, una vez más, el decir popular calza con la realidad.

El año 1962, la Unión Demócrata Cristiana (UDC) alemana decidió crear un fondo de ayuda especial para los partidos que tuvieran sus mismos principios doctrinarios. En 1964 la UDC alemana entró en “negocios” para el apoyo político-económico a su homónima de Chile, que estaba eligiendo un Presidente de la República entre el democristiano Eduardo Frei Montalva y el marxista, Salvador Allende Gossens.

El problema de la DC chilena es que por estar, desde 1964, cuidando su relación con la UDC alemana, se ha negado a todo pacto político que involucre al PC. Es uno de los motivos por los cuales la DC se negó a condenar a Pinochet por el Golpe de Estado y la Muerte del Presidente Allende en 1973.

El costo del apoyo de no pocos dirigentes DC al Golpe de Estado de 1973 y el anticomunismo partidario de la democracia cristiana chilena se ha quedado atrás en el avance socio-político de los chilenos que ya no creen lo que se decía en el siglo pasado, y con fines electorales, de que los comunistas “se comen a los bebes y se violan a las monjas”.

La dictadura de Pinochet, con su secuela de torturas y crímenes, que costó la vida de no pocos democristianos, demostró que era posible acciones conjuntas entre los que defendían la vida y los que estaban en contra de hacer de la muerte una actividad política. Quedó claro que comunistas y democristianos estaban del mismo lado y pudieron, no pocas veces, contribuir en conjunto al término de la tiranía.

Pareciera que lo más difícil de remontar hoy, para el Partido Demócrata Cristiano chileno, PDC, es el desastre de su candidata presidencial en las recientes elecciones. No obstante, resuena fuerte ahora la entrevista a medios locales de los financistas del PDC local, la DC alemana, que anunció: o sigue la tendencia del social cristianismo alemán y los democristianos chilenos se unen con parte de la derecha o el partido europeo, que es vital para la existencia de su homónimo chileno, le corta la financiación.

Seguir la línea del pensamiento político de la DC alemana, para los alemanes del CDU, parece tener sólo una interpretación: no hacer alianzas con el Partido Comunista chileno y eso está muy lejos de los chilenos “demócratas y cristianos” que no es lo mismo que democristianos. Un 3 % del 6 % que votó DC en las primarias, es posible que acepten la presión de la CDU pero, con ello abrirán una interrogante histórica ¿Puede un Partido Demócrata y Cristiano, que privilegia los intereses de clases sociales, tener futuro electoral en un país en donde la mayoría está votando no por ideologías, sino por la construcción de una sociedad más justas?

Por decirlo de una manera políticamente más suave: el problema de la DC chilena de hoy es serio. Especialmente porque existe un maniqueísmo enfermizo en el sector antimarxista, propio del siglo pasado. Eran tiempos en que desde esos sectores, incluida la propia DC, se acusaba al PC chileno de recibir la ayuda de la URSS, pero, no se medía con la misma vara al PDC chileno, que era y es financiado por la CDU alemana.

Hoy, si ambos se financian con dineros del exterior debieran ser medidos con la misma vara.

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