Chile: se complica triunfalismo de candidato presidencial de la derecha.

Por Senén Conejeros
Periodista

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El propio ex Presidente, y nuevamente candidato presidencial derechista ha reconocido que se le ha complicado su candidatura presidencial, aceptando que la Presidencia de la República no se definirá en primera vuelta, sino que los candidatos deberán esperar la segunda vuelta (o balotaje) para saber la decisión de los electores sobre quien gobernará Chile entre 2018 y 2022. Además del conservador Sebastián Pïñera, postulan con posibilidades el socialdemócrata Alejandro Guiller y la representante de la nueva izquierda, Beatriz Sánchez.

La derecha chilena encabezada por su candidato a Presidente, y ex Jefe del Estado (2010-2014), Sebastián Piñera, parece haberse convencido que su candidato deberá concurrir a una segunda vuelta electoral  en Chile. El propio candidato Piñera advirtió la semana pasada que “no hay que caer en triunfalismos”, agregando que “la elección no está ganada. Nadie sabe lo que va a pasar”. Para el propio candidato “es muy difícil que esta elección se resuelva en primera vuelta y por eso yo tiendo a pensar que esto se resuelva en segunda vuelta”.

Chile es un país donde todavía se vive “a la sombra de la dictadura de Pinochet”, cuya defensa la ha asumido Piñera, quien también se ha declarado paladín del retroceso en su hipotética segunda presidencia, anotándose entre sus últimos anuncios, ser contrario al aborto en tres causales aprobado por el Congreso y al matrimonio igualitario. Además, hace una férrea defensa del sistema económico  imperante en Chile, dejado por Pinochet y solo “remendado” escasamente por los sucesivos gobiernos pos dictadura.

Estas declaraciones, las menos triunfalistas en toda su carrera política, las pronunció Piñera no sólo después que uno de sus más férreos adherentes, y que durante las últimas elecciones políticas y ha encabezado las encuestas de opinión pública que daban a Piñera como ganador, anunció en Santiago, de manera sorpresiva:  “Yo creo que sí va a haber segunda vuelta… y sí creo … que es muy difícil ganar en primera vuelta”.

Tan importante para la “carrera ganada” hasta ahora por el candidatos de derechas y sus adeptos, no es sólo su reconocimiento de que debería ir a segunda ronda electoral al no obtener los votos necesarios en primera vuelta. Tampoco que su encuestador estrella, durante décadas, haya decidido abandonar”el barco” de las encuestas para Piñera. Ocurre que, además,  la agencia encuestadora ha anunciado que con la última entrega de resultados de este Septiembre, se termina la Encuesta y no se harán los sondeos más cercanos a la elección presidencial.

El que Bachgelet recupere terreno sorpresivamente en las encuestas, que renuncie el encuestador piñerista por excelencia y que la empresa encuestadora renuncie a hacer las encuestas más trascendentales al término de la campaña pone un gran índice de interrogación sobre el futuro del candidato Piñera.

El haber dado por finalizada las encuestas presidenciales, antes del plazo legal, junto a la renuncia de su hombre de confianza en estos temas electorales, aparece como índice claro de que el triunfalismo piñerista estaría llegando a su fin.

 

 

Chile: Los otros rodeos…

Crece la polémica por los rodeos.
Los partidarios defienden el que llaman deporte criollo, especialmente en Fiestas Patrias y en el entorno de las medialunas.
Creen que no se dañan a los animales y que entretienen al público, en particular en regiones.
Por el contrario, otros critican severamente porque dicen que acosan a los novillos y les quebrantan las costillas.
Además, existe el rodeo idiomático.
Esto se nota fundamentalmente en los programas periodísticos.
Los ejemplos abundan y a veces constituyen eufemismos.
Por ejemplo está de moda informar que una víctima resultó fallecida.
Lo simple y directo es murió.
Otro caso: se afirma que a las diez de la mañana se dio inicio al trabajo. Lo correcto es se inició.
Otro error frecuente es escribir ella está media loca. Correspondería si físicamente fuera la mitad.
De acuerdo con las normas académicas es medio loca. Es un adverbio de modo, como algo, un tanto.
No solo debe emplearse en los casos masculinos.
Los rodeos continúan tan polémicos como los reales.
En televisión y en radio se escuchan a los reporteros policiales que cuentan que se procedió a investigar lo necesario, sencillo y directo es investigo.
Lo más insólito e incluso absurdo es la expresión “sostuvo una reunión almuerzo”.
Hay que decirlo como todos los días: almorzó. Porque, ¿dónde se sostiene?
Otras voces imperfectas que se oyen son: habían tres mil personas en el estadio.
Las reglas advierten que el verbo haber debe conjugarse en singular cuando indica existencia: había tres mil personas en el estadio.
Con mayor razón en hubieron. Es impreciso y abusivo.
Lo válido es hubo trescientos libros y no hubieron trescientos libros.
Lo peor que he tenido que sufrir en los últimos días fue oír que esta fue la onceava vez en que ocurrió ese hecho. Hay que emplear ¨fue la undécima vez¨.
Otro peligro persistente son las redundancias: como efectos posteriores. Es ridículo porque es natural que los efectos sean posteriores.
Un caso clásico y muy parecido es agregó después. No se puede agregar antes.
Lo mismo con añadió a continuación.
En el otro lado de la vereda están las faltas en que se incurre cuando se escribe antecedentes previos o antecedentes anteriores.
Significa una obviedad ramplona.
Una falta más: habitualmente se pone la 19 comisaría. Debe colocarse la décimo novena comisaría.
Son los rodeos que hay que evitar.
En este caso no se maltrata a los novillos. Solo el idioma.

Chile: Guillier vrs. Piñera

Por Carlos Alzamora
Periodista

Guillier es una persona genuina, sin dobleces. Usted encontrará más que yo ejemplos de cómo es y ha sido Piñera.

Guillier viene de la raíz social de Chile, de la educación pública, y no tiene ambiciones de ser el más de determinada categoría. Usted sabe bien, mucho más que yo, de dónde viene Piñera y para dónde va.

Guillier no requiere de una fortuna para ser Presidente, porque su merito le alcanza para presentarse. Piñera, sabemos, sin su fortuna de raíz mal habida, jamás habría logrado hacerse del poder.

Guillier no está para representar a los poderosos. Todos sabemos a quién representa Piñera.

Guillier es como la mayoría de Chile, un independiente, uno que se interesa por lo que nos importa a la sociedad, lo que se requiere para construir comunidad. Piñera es un apostador, y usted mejor que yo sabe cuál es su mayor motivación.

Y por último, usted puede no tener empatía ni simpatía por la política ni por los candidatos de la próxima elección, pero si se preocupa de su futuro, al menos entenderá que su destino educacional, laboral y el de los años de su retiro está de modo genuino en el interés de Guillier. Piñera, usted sabe mejor que yo, solo tiene una obsesión.

Y decir Guillier es decir, desde la unidad, desde Goic hasta la izquierda también genuina. En ese largo y diverso trecho está el futuro de Chile. Ciertamente nadie sobra, ni Piñera sobra, pero el destino de una comunidad que trabaje y alcance su bienestar no está en las faldas del capitalismo, al lado de los banqueros y apostadores, que se refugian en las Islas Vírgenes, cuando acá los más modestos no dejan de concurrir a cumplir sus compromisos, luchando por una rebaja en el Metro, renegociando las cuentas de agua y luz o sencillamente caminando a diario decenas de kilómetros en los contrafuertes cordilleranos para cumplir con su sueño de -al menos- obtener estudios básicos.

Chile no se juega su destino, se juega su alma.

No te dejes adormecer por la propaganda que te presentan los medios disfrazada de noticias.

No hay encuesta capaz de torcer la voluntad de la gente expresada en las últimas elecciones.

Piñera habrá logrado evadir la justicia, pero no escapara de la sanción moral que el pueblo de Chile le propinará el 19 de noviembre y ratificará el 17 de diciembre.